Emprendemos esta semana un viaje directo hacia Bulgaria. Kristina Grozeva y Petar Valchanov en su ópera prima, renuncian a cualquier artilugio para contar una historia tan compleja como sencilla. El centro de la historia; el dinero. Este mal llamado bien, representa un motor incuestionable de problemas y soluciones para cada individuo, que se debate, al igual que en la película, entre lo complejo y lo sencillo.
Fuera de todo debate moral, la cinta consigue su objetivo sin mayores pretensiones. Desarolla su argumento bajo el drama de una profesora que representa la clase media trabajadora, que incluso en Europa, sufre las consecuencias del sistema económico bancario. Dinero, que representado en una moneda, puede tener dos caras. El bien y el mal, lo sencillo y lo complejo, sufrir o vencer.

