Esta dualidad interior-exterior logra responder a diversas inquietudes tanto de su protagonista, como del espectador, y se sabe desenvolver con soltura y sencillez, pasando por diferentes momentos, todos muy sentidos. Además el tono ordinario y natural con el que el director sabe transitar por los contextos sociales y las relaciones interpersonales a los que se enfrenta esta adolescente, le imprimen carácter a una cinta que por momentos te invita a sufrir con una tensa calma en el conflicto.
Un camino doloroso tanto en lo físico como en lo emocional, en una pelea constante entre el cuerpo y la mente, el deseo de querer y el poder, y una pelea contra las ansiad de salir de un cuerpo ajeno, acompañarán este drama sicólogico que nos acerca a una temática compleja y profunda, en una película díficil de olvidar.
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